Olimpia, Grecia – El Altis, el santuario de Zeus 1


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Olimpia, en griego Ολυμπία, son los restos del santuario de Olimpia dedicado al dios griego Zeus y sede de los Juegos Olímpicos. Durante siglos los mejores atletas de Grecia competían en Olimpia por alzarse con la corona de laurel. Bajo el monte en honor a Cronos, se sitúa el bosque sagrado, el Altis, el santuario de Zeus.

 

UBICACIÓN

El yacimiento de Olimpia está situado en la provincia o unidad periférica de Élide, al noroeste de la península del Peloponeso, en Grecia. Los restos de la ciudad descansan entre el monte Cronos y los ríos Alfeo y Cládeo.

HISTORIA

En la Edad del bronce, alrededor del año 2.500 a.C., el bosque de acebuches y pinos que cubre un pequeño monte es considerado sagrado. A medio camino entre la empinada loma y el cauce del río se asientan los primeros habitantes que fundan un pequeño poblado donde construyen viviendas con planta absidal. Honran a sus muertos en un túmulo funerario y construyen santuarios dedicados a Temis, Ilitía, Gea y a Cronos, al honor del cual nombran al monte.

Con la llegada del milenio I a.C. y la llegada de nuevas gentes desde el este de la península, el centro económico y político se desplaza a la cercana ciudad de Pisa manteniendo el lugar como un santuario. En los siguientes siglos la ciudad de Elis, situada al noroeste, se hace con el control de la zona y por tanto del santuario. En él introducen el culto a Zeus, denominando al lugar Altis, el bosque sagrado.

Por mandato del oráculo de Delfos, en el año 776 a.C. el rey Ífito de Elis manda celebrar unos juegos deportivos en el santuario. Estos juegos deben celebrarse cada cuatro años y competirá con otros importantes juegos de la época. El control por el santuario y los juegos desata una serie de conflictos entre Elis y Pisa con épocas de control para unos y otros. Durante este periodo el santuario comienza a crecer y en él las diferentes ciudades griegas quieren dejar su impronta. Se construye un templo a Hera, el Pelopion y algunos tesoros. En el siglo VI a.C. Esparta apoya a Elis para recuperar el control de Olimpia, periodo en el cual se construye el bouleuterión y el pritaneo. Un nuevo conflicto se desata en el año 464 a.C. en el cual la ciudad de Elis sale victoriosa destruyendo la ciudad de Pisa.

Terminadas la hostilidades, durante los siglos V y VI a.C. Olimpia vive una época dorada. Se construye el gran templo de Zeus, el metroon y el Loonideo. Grandes artistas como Fidias son traídos al lugar con el objetivo de embellecer el santuario. A la par, las ciudades estado griegas compiten duramente para que sus atletas salgan vencedores, haciendo de los juegos olímpicos no solo un evento deportivo sino también político. El santuario crece más allá del Altis, ocupando cada vez más espacio.

En el año 338 a.C. Filipo II de Macedonia se hace con el control de toda Grecia y manda construir en el santuario el Filipeo, un monumento en honor a su familia y a él mismo. Con el auge y muerte de su hijo Alejandro, y pese a la inestabilidad que se instala en Grecia, Olimpia sigue su creciendo en importancia.

Con la irrupción romana en el 146 a.C., los valores de la competición olímpica van perdiendo lentamente su valor, pese a que emperadores como Nerón participa en los juegos y manda construir un palacio. El viajero e historiador Pausanias visita limpia en el 174 d.C. dejando una amplia descripción del lugar.
Poco antes de su muerte, el emperador Teodosio I prohíbe los juegos en el año 393 d.C. Poco después su nieto Teodosio II, en su particular en su lucha contra los lugares paganos, manda quemar el templo de Zeus. Las invasiones bárbaras y la inestabilidad del imperio bizantino acaban con lo poco que queda del santuario. Cuando en el siglo VI d.C. dos terremotos sepultan los que queda en pie, Olimpia ya no es más que una pequeña aldea.
En el siglo XVIII d.C. el desbordamiento del río Alfeo arrastra la tierra acumulada por los siglos y saca a la luz los restos del santuario. Las primeras excavaciones se producen en 1.892 d.C., cuando una expedición francesa comienza a excavar el lugar. En 1.875 d.C. otra expedición alemana continúa los trabajos que han perdurado hasta bien entrado el siglo XX de nuestra era. En el año 1.989 d.C. el yacimiento es declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.
Hoy el día el legado de Olimpia sigue presente entre nosotros, y como antaño, los estados compiten por llevar a sus atletas a lo más alto de Olimpo.

QUÉ VER EN OLIMPIA

El lugar de Olimpia fue extensamente descrito ya en el siglo II d.C. por el viajero e historiador romano Pausanias. En su obra Descripción de Grecia crear una de las primeras guías de viajes de la historia, iniciando un camino que ha inspirado a tantos viajeros a lo largo del tiempo.

El precio de la entrada es de 12€ para el público en general y de 6€ para colegios, mayores de 65 años pertenecientes a la Unión Europea y estudiantes. Los menores de 18 años tienen acceso gratuito. Los días 6 de marzo, 18 de abril, 18 de mayo, último fin semana de septiembre, 28 de octubre y todos los primeros domingos de mes de noviembre a marzo, la entrada es gratuita.

El horario de apertura es de 8.30 a 16h en el invierno y de 8 a 20h en verano. Los días 1 de enero, 25 de marzo, semana santa y el 25-26 de diciembre el yacimiento permanece cerrado. Para obtener información actualizada es recomendable visitar la Web del ministerio de cultura.

El acceso con carro de bebé o silla de ruedas es posible, aunque el firme no está preparado. Se necesita al menos media jornada para visitar el yacimiento y el museo. Existe un cómodo aparcamiento en la puerta del museo.

Los puntos más interesantes para la visita son:

  • Museo: este moderno edificio dispone de doce salas donde se reúne una amplia exposición de las piezas encontradas en el yacimiento. Las salas se pueden visitar de cronológicamente desde la prehistoria hasta los últimos momentos de ocupación. Entre las obras más destacadas podremos conocer la Victoria de Peonio, Hermes con el niño Dioniso y los frontones del templo de Zeus de Olimpia. Esto último es una enorme sala dedicada.
  • Pritaneo: estos restos pertenecen al edificio construido en el siglo VI a.C. y era la sede del poder ejecutivo. Concretamente era el lugar donde se reunían los funcionarios, los magistrados e incluso los ganadores de los juegos. En él se mantenía el fuego sagrado de la divinidad.
  • Filipeo: esta característica construcción es una de las más emblemáticas de Olimpia. Fue construido en el siglo IV a.C. por Filipo II de Macedonia y contenía las estatuas de los miembros más importantes de su familia: Amintas y Eurídice como padres de Filipo, y Olimpia y Alejandro Magno como mujer e hijo, y una imagen de sí mismo que mandó tallar al escultor Leocares, todas ellas en Oro y marfil.
  • Templo de Hera: dividido en tres naves por dos hileras de ocho columnas, este templo fue construido en el 600 a.C. Inicialmente en madera, aunque paulatinamente se fue sustituyendo sus partes por roca caliza. En él se encontraba una estatua de la diosa Hera.
  • Altar de Hera: al este del templo se encuentran los pocos restos del altar que mantenía el fuego del templo. En la actualidad se usa un espejo parabólico para encender la llama con la ayuda del sol y que prende la antorcha que lleva el fuego a la ciudad que celebra los juegos olímpicos.
  • Ninfeo: en el año 153 d.C. Herores Ático subvenciona la construcción de un acueducto que traía agua del río Alfeo. El agua llegaba en primera instancia a esta fuente que mandó construir en honor a su esposa Regila. El ninfeo tiene un frente de 34 metros de ancho, y aunque ya no se conserva, tenía una altura de 17 metros donde trece nichos contenían estatuas de los emperadores Adriano, Marco Aurelio y Antonino Pío, además de sí mismo y de su familia.
  • Metroon: este pequeño templo data del siglo IV a.C. y estaba dedicado alguna divinidad griega, Cibeles o tal vez Rea. El templo de estilo dórico tenía seis columnas en los frentes y once en los lados, y fue construido sobre un primitivo templo.
  • Terraza de los tesoros: sobre una zona elevada a los pies el monte Cronos se encuentran trece pequeños edificios con forma de templo. Estas construcciones, al igual que en otros santuarios del mundo griego, contenían las ofrendas que realizaban las ciudades al lugar. De izquierda a derecha encontramos los tesoros de Ilitía, Sición, Siracusa, desconocido, Epidamno, Bizancio, Sibaris, Cirene, Gea, Selinunte, Metaponto,Megara y Gela. Su excepcional ubicación, en el pasillo de entrada al estadio, destaca la especial importancia de los tesoros. Pocos son los restos de los tesoros que han llegado a nuestros días.
  • Zanes: entre la terraza de los tesoros y el camino que da acceso al estadio se encontraban una serie pequeñas estatuas de bronce que representaban a Zeus. Estas eran sufragadas con las multas impuestas a los participantes en los juegos que eran acusados de algún tipo de trampa o soborno. Además de la pena económica, se tallaba el nombre del infractor en la base que soportaba las estatuas para dar ejemplo. Solo se conservan las bases calizas.
  • Cripta: el camino que da acceso al estadio recibe el curioso nombre de cripta debido a los arcos que cubrían el acceso y que originalmente constituían una bóveda.
  • Estadio: el lugar sagrado donde se competían en los juegos olímpicos mide 212 metros de largo por 28,5 metros de ancho. A medio distancia respecto al largo, se encuentra un altar a Demeter en el lado norte y una exedra al lado sur donde los jueces contemplaban la competición. Rodeando el estadio, unas gradas construidas en barro albergaban a 50.000 espectadores. En los juegos olímpicos de Atenas 2.004 se utilizó el estadio para las pruebas de atletismo.
  • Pórtico del Eco: al oeste del estadio se situaba una estoa que data del año 350. a.C. Este espacio rectangular de 96,5 metros de largo y 12,5 metros de ancho constaba de una serie de columnas que sostenían un techo. En él se desarrollaba parte de la vida social y comercial debido a la protección al sol y a la lluvia que proporcionaba. A día solo quedan los restos de la gran cantidad de columnas que lo componían el edificio.
  • Estoa de Hestia: al sur, y como continuación del pórtico del Eco, encontramos los restos diseminados de otra estoa dedicada a la diosa Hestia. Este espacio tenía un tamaño de 30 metros de largo por 7 metros de ancho.
  • Villa de Nerón: esta lujosa vivienda fue mandada construir por el emperador Nerón en el siglo I d.C. En el año 67 d.C. el emperador planifica una visita a Olimpia, y para poder coincidir con la celebración de unos juegos ordena adelantar en dos años la celebración que debía celebrarse en el año 69 d.C. La lujosa villa tenía dos plantas y un complejo termal.
  • Bouleuterión: los restos de este edificio se han identificado como el lugar donde se reunía la asamblea con la intención de resolver los asuntos del santuario. Durante las celebraciones de las olimpiadas era donde se exponían los hechos y se imponían penas a los atletas infractores. Aún podemos ver parte de los muros que componían las dos naves absidiales.
  • Estoa Sur: al sur del bouleuterión y en los límites del santuario se encontraba una estoa compuesta de 34 columnas dóricas. El edificio medía 80 metros de largo por 7 metros de ancho.
  • Templo de Zeus: situado en el centro del santuario es el edificio principal de todo el complejo. El templo fue construido en piedra caliza entre los años 470 y 456 a.C., marcando la tendencia de lo que serían los templos clásicos griegos de orden dórico. En su interior se encontraba una colosal estatua de Zeus construida por Fidias en oro y marfil y que constituía una de las siete maravillas del mundo antiguo. Un terremoto lo destruyó pese a ser construido ante esa situación. Hoy en día podemos encontrarnos los bloques que formaban las columnas ordenadamente destruidas sobre el suelo. Los frontones y las metopas del templo se conservan en una sala en el museo.
  • Leonideo: mandado construir por Leónidas de Naxos en el año 330 a.C., este edificio era usado para alojar a los visitantes más pudientes y a los atletas en época de juegos. El conjunto medía 70 metros de largo por 74 metros de ancho, disponiendo de un peristilo de 130 columnas, patio interior con fuentes, jardines y cerca de 80 habitaciones.
  • Hostales: estos edificios contiguos eran utilizados por los visitantes menos pudientes. Consta de dos edificios con diversas estancias de pequeño tamaño.
  • Baños del Cládeo: junto a los hostales se situaban unos baños públicos que se alimentaban del río que le da nombre.
  • Taller de Fidias: bajo este edificio, identificado inicialmente como una basílica paleocristina, se encontraron los restos del taller del escultor creador de la estatua de Zeus del templo de Olimpia, la Atenea del Partenón y otras tantas de diversas ciudades del Hélade.
  • Heroon: estos restos se han identificado como un santuario a un héroe griego. Los restos del héroe eran venerados como si de una reliquia se tratara. Era común que las ciudades se robaran unas a otras los restos depositados en el Heroon.
  • Teecoleón: situado fuera del Altis, este edificio contenía 8 habitaciones y un patio central. Construido en el siglo IV a.C. constituía la residencia de los sacerdotes del Olimpia.
  • Palestra: este cuadricular edificio de 66 metros de lado fue construido a finales del siglo III a.C. para ser usado como lugar de entrenamiento para los atletas que participaban en las disciplinas de lucha.

Para facilitar la visita hemos creado este mapa para dispositivos móviles con los puntos descritos en el artículo.

Visita nuestra sección Sobre los mapas para saber cómo utilizar este mapa desde tu dispositivo móvil.

Hemos visitado este yacimiento como parte de una ruta por el sur de Grecia de la cual hemos publicado artículo.

CÓMO LLEGAR

Hay diferentes maneras de visitar Olimpia. Hay quien llega desde una excursión en alguno de los cruceros que cruza el Egeo. Pero si partes desde Atenas tienes un viaje de tres horas y media en coche de alquiler.

Por 30€ tenemos la opción de ir en autobús en un largo de viaje de 6 horas.

ALOJAMIENTO EN OLIMPIA

Olimpia es uno los principales destinos de Grecia, pero debido a la distancia que le separa de Atenas no está masificado. Existen diversos alojamientos en mismo pueblo a la entrada del yacimiento. No hay grandes cadenas hoteleras, pero sí pequeños hoteles y casa de huéspedes.
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NUESTRA VISITA

Olimpia es un lugar fascinante. Un yacimiento ampliamente excavado que donde las piedras manan historia antigua. Conocer el lugar desde donde sale la llama olímpica cada 4 años, correr por el estadio cual atleta de la antigüedad, visitar el taller de Fidias y pasear por el Leonideo. Una serie de experiencias que solo podremos vivir aquí.

En nuestra visita, una mañana a finales de junio, tuvimos la suerte de caminar por el yacimiento casi solos. Ninguna excursión de los cruceros visitó el lugar esa mañana y pudimos disfrutar del santuario con total tranquilidad y soledad. No dejar de visitar el museo. Es una moderna construcción con interesantes piezas, algunas de ellas vistas en los libros cuando estudiábamos historia.

Desde ahora en adelante las olimpiadas que se celebran cada 4 años nos recordarán este sagrado lugar.

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